Lapalabra correspondiente en hebreo de Kraspedon, es la palabra Kanaph, que es donde se sujetaban unos flecos de lana. En hebreo, estos flecos que están sujetos en las esquinas del manto de oración (Tallit), son llamados Tzitzit. La palabra Kanaph, además de significar esquina o borde, significa “alas”.
43Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada, 44 se le
Lamujer enferma escuchó hablar de Jesús y nació en ella una nueva esperanza, tuvo fe. 2. Puso su fe en acción a pesar de las dificultades como eran que estaba muy enferma y no salía a la calle. 3. A pesar de que no podía tocar a nadie porque se la consideraba "contaminada" ella se propuso tocar a Jesús. 4.
Yhe aquí, una mujer que había estado sufriendo de flujo de sangre por doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; pues decía para sí: Si tan solo toco su manto, sanaré. Pero Jesús, volviéndose y viéndola, dijo: Hija, ten ánimo, tu fe te ha sanado. Y al instante la mujer quedó sana.
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Susanaes una mujer citada en el Evangelio según san Lucas, [1] en la que se la identifica, junto a María Magdalena, Juana, mujer de Cusa y otras mujeres discípulas de Jesús, que habían sido liberadas de espíritus malignos o curadas de enfermedades.Jesús permitía que un grupo de mujeres le siguiera (Lc 8,2-3; 23,49; Mc 15,41). Servían a Jesús y sus
Lamujer, al ver que no podía pasar inadvertida, se acercó temblando y se arrojó a sus pies. En presencia de toda la gente, contó por qué lo había tocado y cómo había sido sanada al instante. (Lucas 8:47). Si Jairo tuvo que dejar su posición social, sus creencias religiosas y su pureza ceremonial para arrojarse a los pies de Jesús
Detodos lo que jamás hubiesen permitido que los tocara, Jesús no tuvo ningún indicio de discordia, ni miedo. Muchas veces nos preguntamos cuál es la voluntad de Dios, sin antes haberlo tocado. Es importante siempre, aunque la multitud se burle o sintamos pocas energías para ir contra la multitud, no rendirnos sin haber tocado a Jesús.
Conscientede aquello, la mujer se acercó a Jesús para tocar su manto (v. 27-28) y apenas lo hizo, el flujo de sangre que había durado doce años se detuvo. Jesús se percató (v.
EnMarcos 5:21-34, leemos acerca de una mujer que había sangrando durante 12 años. Nada funcionó para sanarla, hasta que extendió la mano con fe para tocar a Jesús. . Lección bíblica gratuita e imprimible.
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